Hilia Ruíz Durán
“Ojos de Otoño” no es solo un libro de poesía; es un susurro de amor, un llamado a viajar por los paisajes internos, es un espejo donde se reflejan los destellos de un pasado, de sus sombras y de aceptar lo que vendrá. Desde la primera página, Hilia nos sumerge en un estado de melancolía serena, no la
angustia prolongada que nos entumece, sino la dulce nostalgia, teñida con los colores de ocre y dorado, de una estación que, como la vida, también sabe sobre finales que abren puertas a nuevos comienzos.